Exquisito queso puro de oveja curado en cueva, de leche pasteurizada
Textura seca y pastosidad consistente, con un aroma intenso y profundo
La mejor manera de disfrutar de este queso es con una copa de vino, a ser posible de la tierra manchega, ya que productos de la misma región suelen compenetrarse bien. Este queso combina de maravilla con Tintos de Crianza (como un Fuente el Ritmo - Ciudad Real, un Viñardul - Madrid o un Azpilicueta - Rioja), Tintos de Reserva (como un Laderas del Portillo - Álava, un Viña Albina - Rioja o un Borsao Barrica - Zaragoza) y Blancos fermentados en Barrica (como un Estola - Albacete)
Se pueden cortar porciones y conservarse durante meses, manteniéndolo refrigerado
Con la caja de madera premium, este queso es un regalo ideal: elegante, delicioso y original